|

Como uno de los estrenos más importantes, de cara a la entrega de los Oscars, nos llega a Panamá lo más reciente de la factoría de Clint Eastwood: el drama inspirado en hechos reales Invictus. Con las excepcionales interpretaciones de Morgan Freeman, como el Presidente Mandela; y Matt Damon como Francois Pienaar, capitán del equipo de rugby a través del cual (su familia, jugadores bajo su capitanía y entorno) vemos la trasformación que experimenta el sector de la población receloso con el cambio de régimen. Arranca en los primeros días con Mandela de Presidente de Sudáfrica, en un país al borde de la guerra civil en el que se respiraba la tensión debido a la dificultad de dejar atrás 50 años de exacerbados conflictos raciales y nos cuenta una desconocida historia para el gran público sobre las estrategias empleadas por este icónico líder político para lograr apaciguar los ánimos y lograr una convivencia entre viejos enemigos lo más pacífica posible.
Un casting en el que todos brillan a gran altura y una historia deportiva magníficamente contada que, aunque desconozcas las reglas del rugby, te sumerge en el vigor de su éxtasis en muchas de sus escenas. Sin ser la hazaña deportiva el fin en sí mismo de la trama, ésta sola valdría como ejemplo de una buena película deportiva. Si además le sumamos el contexto histórico que la envuelve y de la forma como lo hace Clint Eastwood, apoyándose en una banda sonora que de forma certera realza ciertas escenas y un apartado técnico a la altura de todo lo demás; tenemos una extraordinaria película para ver. |